La Guerra de Malvinas: el día después

La Guerra de Malvinas fue el conflicto de soberanía que enfrentó a la República Argentina y al Imperio Britanico por 74 días. Pese a que se declaró el cese al fuego el 14 de junio de 1982, las hostilidades con Gran Bretaña persistieron por 7 años hasta que en 1989 se firmó el primero de los Acuerdos de Madrid. Al año siguiente se firmó el Acuerdo de Madrid II.

Las consecuencias inmediatas del conflicto fueron varias:

  • Argentina sufrió 649 bajas, de las cuales 323 fueron producto del hundimiento del ARA General Belgrano en Zona de Exclusión por parte de submarinos nucleares ingleses. Por su parte, Gran Bretaña sufrió un total de 255 bajas.
  • La guerra fue el inicio del final de la dictadura que gobernaba la Argentina. El desenlace de la guerra socavó la poca legitimidad que tenía y en 1983 se convocó nuevamente a elecciones. En contraposición, el enfrentamiento bélico resultó favorable para la Primera Ministra británica, quien aumentó su popularidad al interior del Imperio Britanico.
  • Durante los primeros días de la guerra, Gran Bretaña ocupó las islas Georgias del Sur (que hasta esa fecha eran ocupadas efectivamente por Argentina) y una vez concluidas las hostilidades estas islas permanecieron en su poder y reforzaron su presencia militar en la zona.
  • Finalizada la guerra, Inglaterra aumentó considerablemente su gasto en Defensa. En 1985 se inauguró en la Isla Soledad el Complejo Militar Monte Agradable, a pocos kilómetros de la capital de las islas, Puerto Argentino. Ese complejo militar que al día de la fecha sigue operable cuenta con un Aeropuerto con capacidad de operar los 365 días del año bajo todas las condiciones meteorológicas. Es un aeropuerto que cumple con todos los requisitos técnicos de la OTAN y se encuentra al servicio de dicha alianza militar.

Acuerdos de Madrid

En 1989 y 1990 se firmaron los acuerdos de Madrid por el cual se pusieron punto final a las hostilidades entre ambos países. Por medio de los mismos se re-establecieron las relaciones diplomáticas entre Argentina y Gran Bretaña. Este acuerdo también incluyó la fórmula “paragua de soberanía” que permitió que ambos estados discutieran sobre sus intereses en la zona, sin que esto signifique una rendición formal de los reclamos de soberanía.

Sin embargo, desde la firma de estos acuerdos hasta nuestros días este “paragua de soberanía” ha sido funcional a los intereses y presencia de los británicos en el Atlántico Sur. Si bien en dichos acuerdos se dispuso la prohibición total y temporal de pescar y explotar los yacimientos hidrocarburíferos de la zona, lo cierto es que Inglaterra ha violado de manera sistemática y unilateral estas disposiciones. En 1993 comenzaron a expedir licencias de pesca por un año y en 2005 estas licencias se extendieron a 25 años. Lo mismo sucedió con el petróleo. En 1995 se expidieron las primeras licencias de explotación de petróleo. A 2008 las licencias abarcan 19 áreas, de las cuales la mayoría se encuentra en zona de litigio. De esta manera persiste el saqueo de recursos en nuestro Mar Argentino.

Asimismo, desde el fin de la guerra Gran Bretaña ha aumentado su gasto de defensa destinado a Malvinas. A la construcción de un Aeropuerto en Monte Agradable, le siguió la construcción del puerto “Mare Harbour” con capacidad para abastecer submarinos nucleares y portaaviones. 

En 2021 Gran Bretaña emitió una nueva “Estrategia de Política Exterior y Defensa” que establece los lineamientos principales a seguir en el contexto de post-Brexit. En ese documento aparece textual la intención británica de seguir “…defendiendo la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgia y Sandwich del Sur, garantizando la protección de los intereses de las 3.500 personas que viven allí, de acuerdo al principio de autodeterminación”. A su vez promueve una mayor participación y presencia en la Antártida y el aumento de las capacidades nucleares permitidas hasta alcanzar las 260 ojivas nucleares.

Conclusión

De esta manera, como se observa en este breve resumen, las consecuencias de la Guerra de Malvinas llegan hasta nuestros días. El conflicto armado cesó, pero Inglaterra sigue avanzando sobre nuestros espacios marítimos. Por medio del saqueo de recursos y de la militarización de la zona, Gran Bretaña se hace con el control de una gran porción del Atlántico Sur. Si bien América Latina es reconocida como “Zona de Paz” –  gracias al Tratado de Tlatelolco- , y actualmente están vigentes acuerdos celebrados entre varios países de Sudamérica y África que declaran al Atlántico Sur como “zona desmilitarizada y libre de armas nucleares”, lo cierto es que Gran Bretaña no sólo no respeta estos acuerdos sino que aumenta su presencia militar  y traslada a esta región armas nucleares sin razón alguna.

Malvinas no se trata de una Hipótesis de Conflicto, sino de un Conflicto real y latente que sucede todos los días frente a nuestras costas.

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